Descartes: El lenguaje en las reglas de 1628

Añadido por asistente1@acuedi.org - Sep 7, 2014 - Filosofía

Descripción

Es cosa conocida que Descartes era un antiescolástico, con todas las consecuencias conceptuales que eso acarrea. En particular, sus Reglas de 16281 son un intento por redescribir la racionalidad en contra de la versión que de ésta tienen los filósofos de las "escuelas". Mientras que para sus interlocutores aristotélico-escolásticos el abordaje racional de problemas tiene por uno de sus criterios recurrir al lenguaje con el cual nos los planteamos, Descartes considera que lo que hemos de tratar como "racional" en un problema concierne más bien con el tipo de procedimiento que sigue la mente para considerar algo como un "problema". La idea de fondo en su descripción de la racionalidad es que ésta es independiente del lenguaje y que, por lo tanto, es poco lo que podemos extraer de él en apoyo de una determinada solución. Creo que, en particular, las tres primeras de estas "reglas" pueden ser leídas como una crítica específica a la concepción aristotélico-escolástica de la racionalidad. Frente a una versión de la racionalidad en la que tratar el lenguaje es una condición necesaria del discurso, Descartes propone una versión rival cuyo discurso está exento de lenguaje. Es de esperarse que las Reglas recusen la "lingüisticidad" de sus oponentes. Ese es, en efecto, el caso.

* Párrafo del texto extraído como resumen.


Rivera, V. (1999). Descartes: El lenguaje en las reglas de 1628. Boletín del Instituto Riva-Agüero, (26), pp. 273-295.

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